PASILLO DE LOS MONJES
El Pasillo de los Monjes recibe este nombre puesto que en él se distribuían las distintas celdas donde los monjes franciscanos del Monasterio de Rocamador pasaban gran parte de sus vidas. Existían unas 20 celdas, las cuales, estaban habitadas por unos doce frailes, existe constancia de hasta unos veintitrés monjes durante su época de mayor esplendor y mínimos de dos franciscanos descalzos a consecuencia de las continuas guerras entre los reinos de Castilla y Portugal, cabe recordar que la frontera del país luso se encontraba próxima a las localidades de Almendral y Barcarrota.
«DESCANSA EN LAS ANTIGUAS CELDAS DE LOS MONJES, AHORA ACOGEDORAS HABITACIONES LLENAS DE ENCANTO»
Las celdas distribuidas en torno al Pasillo de los Monjes eran de pequeñas dimensiones, además, los bienes materiales dispuestos en las celdas eran escasos, pues su interior albergaba camas de reducido tamaño compuestas por mantas de lana, almohadas de sayal y pieles de carnero para combatir el frío.
En la actualidad, las estancias albergadas en el pasillo, están muy lejos de recordar a aquellas pequeñas y frías celdas, pues tras cada puerta se sitúan las distintas habitaciones de este Hotel-Monasterio, habitaciones llenas de encanto, que nos evocan al pasado conventual de Rocamador. Las celdas han perdido su austeridad y reducidas dimensiones, siendo adaptadas y transformadas en acogedoras y amplias habitaciones.
